viernes, 22 de agosto de 2014

Una noche de fotos en Vallter





Los pronósticos de tiempo no nos eran propicios.
Pero las posibilidades de éxito eran tales que si la lluvia nos respetaba tendríamos una noche de fotos preciosa.
En Vallter, la Vía Láctea es un espectáculo que se aprecia e simple vista. Quiero decir, que sin ningún tipo de artificio se puede disfrutar con el sólo motivo de mirar al cielo.
Se ve perfectamente: esa franja de estrellas con un acúmulo de gases a modo de playas a los lados que, en efecto, dan la sensación de un chorrito de leche en agua. Que va del N-W al S-E en los meses de verano desde aquí y que nos deja unos cielos, en las noches sin luna, cubiertos de puntos asombrosos con diferentes matices de color, siempre desde una luminosidad importante pero muy pequeña, y que salpica de colores el cielo.
Tal vez no sea un color muy llamativo, tal vez no sea unas fuentes de luz muy aparatosas pero, cuando tras 2 horas de oscuridad se ven muchas, muchísimas estrellas en el cielo, y sabes que aun no estás viendo todas, te sitúas perfectamente en el universo. Descubres que hay otras cosas más importantes que tu.
Sin embargo con la cámara te sientes observador, neutral, parte documental de un hecho magnífico. Periodista de un cataclismo estelar que pasó hace miles, millones de años antes de que tu puedas fotografiarlo.
Esta idea me asombra. Sigo sin ser sentimentalmente consciente de que lo que veo no existe ya. Lo entiendo, soy culturalmente y educativamente consciente de que es así. Pero mi cuerpo se niega a sentirlo.
Mis sentidos me dicen que no. Que lo que veo acaba de suceder. Es como aquello del espejo de Alicia. En cualquier caso me siento feliz de haber estado allí para verlo. Para ser testigo de que una estrella fugaz a surcado el cielo. Que un pedazo de meteoro se ha fraccionado en millones de partículas y se ha diseminado por la atmósfera.


Nuestros objetivos estaban orientados hacia el norte, pues las Perseidas, durante la primera hora eran más numerosas por allí. No defraudaron. No fueron muchas pero con exposiciones largas, de entorno a los 25-30 seg., raro hubiera sido si no cogías alguna a lo largo de la noche.
Según corría la noche las fugaces estrellas iban saliendo cada vez más cerca del horizonte y allí había más contaminación lumínica.
La luna empezó a hacer acto de presencia a eso de las 2h de la madrugada y amenazaba con estropear la oscuridad que había sido nuestra aliada durante toda la noche . A las 2:45 salió tras la montaña que nos hace frontera con Francia. Gracias . Gracias por no interrumpir una noche de estrellas fugaces preciosa.
Las fotos a las estrellas tiene una curiosidad y es que, como la tierra se mueve, pues siempre salen movidas. Hay un mnemotécnico para que la sensación sea ma mínima posible que consiste en la referencia 500. Esto es: divide 500 entre la focal que vayas a usar y el resultado será el tiempo en segundos en que no se notará demasiado que las estrellas se mueven. No es exacto y siempre es mejor quedarse por debajo de este resultado: por ejemplo 500 entre 15mm da 33' 333333, estas fotos están hechas a 27 seg, la mayoría. Y con todo a 1:1 ves que hay desplazamiento. Sin embargo al tamaño de monitor de 27” no se nota.


La Vía Láctea siempre estará ahí. Las estrellas … tal vez también. Pero nosotros habremos cogido un instante que, como todo en el universo, crees que acaba de pasar pero ya hace mucho que pasó y siempre ( el Universo siempre lo hace así) suena a batallita de abuelo a la luz de una chimenea, un café con leche y sólo el ruido del viento, y los comentarios de los compañeros que disparan sus cámaras contra la misma diana que tu.
Nos quejamos del frío: mediados-finales de Agosto a 2000mt y hace un frío que pela. Menos mal que todo el mundo estaba avisado.


Un saludo

lunes, 28 de julio de 2014

Una noche con la TORRE AGBAR


Una noche con la TORRE AGBAR

Habían dado las 20:30h cuando llegué al punto de encuentro.
Había que reconocer el terreno porque si hubiera cambiado algo de lo que recodaba (una obra, una zanja, el estanque seco,…) hubiera sido necesario un cambio de estrategia.
No, la torre estaba en su sitio, el estanque también –aunque había mucha más porquería flotando que la otra vez- El monumento también nos aguardaba con los ‘pies’ metidos en el agua –hacía mucho calor- y el sol aun nos estaba preparando para lo que vendría después.
Poco a poco la gente fue llegando y las caras conocidas me alegraron el momento.
Durante el momento que dediqué a las explicaciones del ‘cómo’, fui viendo que a alguno le recordaba lo aprendido en los cursos anteriores con Neus o conmigo. Fue fácil retomar las enseñanzas dormidas en nuestra memoria. Un ‘clip’ y ahí están. Sin problemas. Alguna connotación particular con las cosas particulares: halos por los diafragmas muy abiertos, golpes de luces puntuales, …lo normal en estos casos.
Los mosquitos también quería aprender, pero de otra forma, por ‘alimentación’ y no por atención a las explicaciones.
En definitiva, la preguntas auguraban una noche agradable de fotos a la Torre Agbar y sus inmediaciones.
 
Esta torre se presenta majestuosa iluminada, con el ‘fuego’ llegando a las plantas condicionando las miradas desde abajo hacia arriba. Y además no te permite que la aprecies de otra forma. Si empiezas a mirar de arriba

hacia abajo no estás a gusto. El condicionamiento del arquitecto fue curioso Y agradable, porque cuando lo haces según sus pensamientos te sientes bien.
Entiendo que no es una construcción ‘normal’. Que está concebida para seguir una cierta pauta, y que, si bien puedes hacerlo como te de la gana, te sientes mejor si sigues el patrón del fuego de sus luces.

Luego, el estanque te ofrece una re-lectura de la escena: el agua te deja mirar lo indefinido y sólo los colores toman su verdadera importancia, el agua siempre en movimiento. La imagen es evocadora, más que definitiva.
Los juegos de reflejos sobre la superficie del
estanque dan mucho juego en cuanto que te pongas a sacar fotos las luces de la construcción que está en medio del estanque: luz anaranjada que juega muy bien con lo oscuro y con los reflejos puntuales de luces blancas. Un buen ejercicio de creatividad, con muchas posibilidades y varios posibles encuadres. Todos ellos con posibilidades de éxito. Y da igual desde dónde lo encuadres. Siempre hay un punto en que tienes un cuadro ganador.
Desde las gradas la Torre se ve reflejada en el agua y la hora ayudaba porque ya era noche cerrada con iluminaciones de los faroles de luz blanca.
Es evidente que no es un espacio creado para las fotos. Todo se cruza, todo se interpone, nada está completamente entero en esa posición: La torre está ‘interrumpida’ por el museo. El reflejo lo interrumpe una pasarela. Al museo lo corta una barandilla. El muestrario es grande. Muestrario que coloca a un espacio impactante entre una carrera de obstáculos y una composición picassiana de partes y ángulos.
No obstante, las posibilidades son muchas y buenas.

La música nos acompañó durante toda la sesión. La terraza del Diagonal amenizó la noche.
Una foto de grupo fantasmagórica dio paso a las fotos de la zona superior mirando al Mercat dels Encants con sus techos de espejo, que rompen los esquemas del observador, por la noche tienen ese color de las luces anaranjadas de las farolas rebotadas en el suelo lleno de papeles, madera, techos de puestos… unos techos que desde el atrio del Museo de Diseny produce un destello raro, especial.
Nos dieron las 23:00h haciendo pruebas y trabajos casi a medida. Los fantasmas seguían siendo los protagonistas. Y como proyecto para unos fuegos artificiales.
La humanización de una foto que da vida y evita que las fotos de ‘paisajes urbanos’ sean postales impersonales. La inclusión de formas humanas.
Un par de juegos que convierten esas imágenes en fotos: las personas. Mientras que aparezca alguna forma que sea reconocible como humana, las fotos serán más llamativas, mas observables, menos frías.
La verdad es que ha sido una noche de fotos muy agradable, serena y sin sobresaltos.

Espero que os haya gustado y que lo aprendido no os complique la vida confundiéndoos.
Un último apunte: Lo mejor para hacer una buena foto es empezar desde el resultado en vuestra cabeza, y de ahí hacia atrás par ver cómo podrías hacer esa foto. Verás que sabes muchas más cosas de las que crees.

Un abrazo.



martes, 22 de julio de 2014

Entrevista a Alberto Schommer.

Entrevista de El Mundo a Alberto Schommer.

Soy un in condicional. Nadie como el reflejo en sus retratos la personalidad de la gente que se colocaba delante de sus cristalitos. Los envolvía, los mimaba, los cuidaba y entendía con claridad cristalina. Dispuesto a sacar todo aquello que el veía en sus modelos, ya fueran famosos o de medio pelo y gente normal.
Con su Hassel de arriba para abajo definía los detalles, en las páginas de los dominicales de la decada de los 90, con maestría y cuando aun la cosa esta de las fotos era artesanal. Admiraba el tratamiento de de virado hacia el verde metal que tenían si artes finales y me sorprende que hasta ahora no haya sido reconocido como maestro de la fotografía  con el premio nacional de fotografía de este año.

Es un placer ver sus fotos y enfrentarse a que ya es historia de la imagen en España .  Un placer Señor Schommer.

Entrevista de El Mundo a Alberto SCHOMMER- mago de la cámara y la fotografía.


jueves, 17 de julio de 2014

La imagen en "BLANCO"


La imagen en “BLANCO”

La noche ha sido muy calurosa y no había forma de dormir. Temía pasarla dando vueltas en la cama y pasarla en blanco.
Una vez más, la fotografía se ha convertido en mi salvavidas particular. Una revisión del archivo y alguna cosa saldrá. Seguro.
Aparece una foto de la Sagrada Familia en obras y una escavadora en primer plano. El sol está alto y no llega desde la derecha a un tercio de la imagen.
Delante del templo hay unas casas. Estoy cerca de la Torre AGBAR y las obras de Las Glorias están entre mi cámara y la SaFa.  Las grúas rodean los minaretes , como queriendo abrazar al templo.
Parece que cuatro grúas están dando marcha a la obra. Alguien quiere darse prisa para que, dentro de unos meses se puedan quitar algunas y que no sea tan feo lo que se ve. Vale, este no es el tema.
Me enfrento a un problema de densidad de imagen :  la bruma de la distancia y el polvo de la obra tiene velado el fondo de la imagen. Es lo que me gusta de ella. Pero, por el contrario, los pisos de delante me matan. No hay nada más feo.
Me gustaría ocultar en la sombra esos pisos y dejar la escavadora presente en el primer plano.
Veamos cómo lo hacemos sin que sea muy cantoso.

Tras unos ajustes de contraste y un poco de saturación, bajamos las altas luces y no quemamos demasiado la zona del sol. Aunque sólo quiero que se note como elemento de contrapeso al templo. Y no veo ninguno mejor que la luz del sol. Que el espacio negativo sea positivo a la vez.

Un recorte que me quite de encima lo superfluo y que centre la atención en donde debe estar: La Sagrada Familia y sus grúas.


Ahora hay que quitar los pisos sin que se note. Para ellos vamos a usar el pincel de Lr y le daremos un poco de oscuridad irregular para que la naturalidad siga estando presente en la foto.


Una vez  hecha la selección de lo que queremos resaltar, sólo tenemos que mover los deslizables que nos interesen 




Los deslizables solo afectarán a las zonas teñidas por el pincel de edición de Lr y así podremos tener afectaciones localizadas.  En este caso es el templo que está detrás del velo de la luz y el polvo.
Tampoco consiste en hacer que las torres se vean como si estuviera cerca. Lo que se pretende es hacer un paralelismo entre el primer plano y el fondo. Alegoría del tiempo que va a tardar la obra cercana.
Ahora es momento de tratar toda la imagen conjuntamente, para que tengamos homogeneidad en la fotografía.
Lo primero que hemos de ver es lo que queremos transmitir con la foto. Ya que no es un sujeto determinado, si no, un ambiente de incertidumbre de unas obras –la duración- lo que quiero hacer es sugerir lo lejos que está el inicio de las obras del Templo y la cercanía de estás que están más cerca. O sea, la escavadora. ¿y cómo separo estos dos elementos de mi foto? Pues, con el foco: le aplico una máscara de enfoque al brazo que se ve de la máquina.
Buen, una descripción de la imagen : Lo primero que te llama es la silueta del Templo con las grúas, al fondo. Y luego la vista se te va a lo que le es más fácil: el brazo de la escavadora, que además está próximo.

Esta es la foto acabada y...
Esta la imagen original tras el recorte sin tratar.

Como siempre, esta es una visión particular. La mía. De una foto que salió del archivo en una noche de mucho, mucho, mucho calor. De una noche en blanco

martes, 15 de julio de 2014

Paseo fotográfico Nocturna Torre AGBAR 26/7/2014


Paseo fotográfico

Nocturna Torre AGBAR 26/7/2014


 

La noche nos confunde y con una cámara más.
Muchos de vosotros tras hacer algún curso os enfrentáis a la mitad del día en que no tenéis mucha intención de hacer fotos por que no tenéis claro cómo hacer fotos de noche .
 El coste es de 30€ y la duración aproximada es de 3 horas . Ya que la Torre AGBAR se apaga a las 00:00h. Y ya no hay foto por ningún lado.
La cosa no es difícil, pero –como con todo- nadie nace sabiendo y una ayudita a nadie la viene mal.
Eso haremos en esta salida, aprender la lógica de la fotografía nocturna. Y prepararnos para los eventos nocturnos que nos ofrece este verano.  Por eso, lo mejor hacer foto controladas.
 Que ya llegarán las otras. Un saludo 









Inscripciones :
Aquí te apuntas 

miércoles, 9 de julio de 2014

Entrada desaparecida.

Entrada desaparecida. 

No sé cual es la razón, pero ha desaparecido -o yo no la puedo ver- la entrada del taller del Valle de Tena.
La volveré a hacer. Un saludo. Y perdón por las molestias y espero que GOOGLE lo solucione. Un saludo...







Entrada re-enciontrada

Ya veís .Dicho y hecho. Un saludo.

viernes, 4 de julio de 2014

Taller del Valle de Tena


Taller del Valle de Tena

Llegó y pasó el Taller del Valle de Tena.
Cuando este proyecto se gestó teníamos nuestras dudas porque todos creíamos conocer el Pirineo: sus posibilidades y sus colores. Sus alturas y sus larguras.  No caímos en que no es cierto aquello de que vistas unas montañas vistas todas.
Si el valle de ORDESA es un lugar magnífico , pero ‘encajonado’ –sin que esto sea ningún problema cuando vas en épocas en que la afluencia es normal, o sea, unos pocos en el trayecto, no una manifestación anti-preferentes -, el valle de Tena te ofrece la otra versión: el plató de montañas que no se acaba nunca ni por la derecha ni por la izquierda.
Un escenario interminable. Un foro precioso por luz, por color , por detalle, por ser lo que es.
El lugar nos recibió con su característico ambiente meteorológico de … ‘si es no es’, de nublado con riesgo de lluvia, de sí pero no…
Y a sabiendas de ello el sol se acercó a saludar el sábado y estuvo con nosotros durante todo el recorrido del taller y mientras que hubo fotos que hacer . Ya en el retorno, el agua hizo acto de presencia de manera que el calabobos nos ‘atacó’ y nos demostró porqué se le llama así.
Por el contrario las fotos que pudimos sacar fueron con una luz excepcional. Con sombras suaves y con detalles bien definidos por la iluminación general.
La flora nos esperaba de manera selectiva esperando que alguien le hiciera el caso que se merece hasta el extremo de que las orquídeas que se sintieron despreciadas por nosotros no nos esperaron y se habían agostado hacía ya semanas. “un año normal, este año” eso fue lo que nos dijo el guarda que las vigila. Más bien a nosotros de no meter la zarpa en donde no se nos pide.
Las Cypripedium  calceolus tienen una floración escalonada según se van calentando y por eso brotan primero las que están metros –y sólo metros- más bajas y va avanzando hacia cotas más altas según la tierra se calienta. Pero esta primavera ha sido normal. Como si se pudiera decir que una temporada climática se pudiera llamar normal en los tiempos que corren.
Y bueno, el recibir a los participantes ha sido todo un placer, porque, a los ya conocidos, se sumaron amigos nuevos.
Es un taller en el que hay que caminar. No es matarse, sino pasear porque salvo algunos repechones , el camino es fácil. Y suave, aunque cuesta arriba u cuesta abajo. O sea, por pistas de montaña.  Salpicadas la orillas del camino con bellas florecillas del campo : fresas silvestres, margaritas, orquídeas, alguna que otra ortiga y también sombrita. Mucha sombra.
Además el sábado, estaríamos rodeados de agua todo el día haciendo que el paseo fuera agradable, calor, también nos hizo de hecho yo me quemé la cabeza –la calvicie incipiente, hace que es ‘cartón’ esté desprotegido- y que luego, a la noche, me pasara factura. Nada que una crema hidratante no solucionara con algún cuidado y atención.
Panorámica de la Peña Telera
Tras subir el arroyo que une el barranco de Cuasta y el barranco del Boj, en donde descubrimos las primeras Nigritelas y esquivando Gymnadenias, O.Fucsii y Dactilorhyzas varias con la paradita necesaria para inmortalizarlas, fuimos subiendo con la percepción de que había que empezar a pensar en la comida. Y que arriba nos esperaban las fotos de un lago glaciar y una pared de montaña que pareciera que estaba a un brazo de distancia, y que al estirarlo podrías tocar la roca. Aunque éramos conscientes de que habría que atravesar un lago. Un lago con agua muy fría. Muy fría .
Nos esperaban las vaquitas, otros excursionistas, alguna mosca impertinente y el sol velado ya por las pocas nubes que empezaban a reunirse sobre nosotros. Así es la meteorología de montaña, casi impredecible con mucha antelación. Sobre todo para lugares muy localizados. Esto no es la Fórmula 1.
Si lo “máximo“ era muy grande los “mínimo” era muy pequeño. Micro-cosmos aislados en grietas y rinconcillos magníficos para fotografiar.
Lo más grande aun, se manifestó el domingo. Nos rodeó todo el tiempo, pero el domingo estaba enfrente de nosotros : una montaña grande, doble , majestuosa. Tanto que no fui capaz de fotografiarla … entre otras cosas porque las nubes nos taparon su presencia, nos evitaron sentirnos diminutos y ‘pocacosa’. 

La lluvia nos envolvió con sutil persistencia, también con la ofensiva especialidad de calabobos y que durante algún tiempo cambió a mojadora total. Suerte de que siguiendo instrucciones los chubasqueros estaban a mano. Pero aun así nos mojamos, pero, como fieras de la fotografía no dejamos de tomar instantáneas hasta que fue imposible seguir haciéndolas.
Lugar espectacular donde los haya un arroyo que nos dejaba unas cascadas muy adecuadas para los efectos de agua-seda . Evidentemente, nos dio tiempo de terminar la sesión ya que la lluvia iba y venía por lo que todos sacamos las fotos o a la ida o a la venida, pero todos los que quisieron hicieron su foto.
En definitiva, se cumplió el objetivo de que todos sacáramos buenas fotos.
Además caímos en la tentación de las Ventas de frontera: qué ricos los polvorones.